"El peor temblor que ha habido. La gente está tratando de ayudar, pero sigue sin saberse mucho

Después de Rojo amanecer, Demian Bichir y Héctor Bonilla vuelven a converger en un mismo proyecto cinematográfico, irónicamente desarrollado también en Tlatelolco, se trata de una pieza íntima, incluso teatral, en medio de lo que fue un hecho que sacudió, literalmente, a la Ciudad de México, el terremoto de 1985 ocurrido a las 7:19 de la mañana.

Para aquellos que esperaban una cinta de destrucción, al estilo del cine de catástrofe, todo se torna en una cinta minimista, en la que las preocupaciones, el poder, la corrupción, el miedo se vierten en un microcosmos, como lo es el derrumbe de un edificio, en el cual Martín y Fernando, pertenecientes a mundos diferentes, comienzan a dialogar en medio de los escombros.